Lecturas·Maternidad

La explotación de la naturaleza es también la explotación de nuestros cuerpos

“Así como en la Edad Media la civilización se centraba indiscutidamente en torno a la Iglesia, hoy nuestra Iglesia se llama “la economía”. Estamos focalizados en ella, la idolatramos, es el dios de la cultura civilizada. Una vez que nos demos cuenta de que no tenemos por qué idolatrarla, seremos libres de tomar decisiones que sean verdaderamente buenas para nosotros, nuestros paisajes y nuestras comunidades. La gente con frecuencia cree que tomamos decisiones basadas en la economía, pero fallan en darse cuenta de que la economía en sí misma está basada en valores. Ocupamos la mayor parte de nuestro dinero y de nuestro tiempo produciendo cosas que tienen un valor abstracto, que no tienen nada de practicidad. Se paga extra por una estética, por una idea.

Si cambiamos la estética por la búsqueda de ser parte de nuestros paisajes, de producir alimentos en un entorno sano y vibrante, ubicándonos en el ecosistema ya no como destructores con monocultivos, sino como cuidadores y administradores que entienden lo que está sucediendo y se preocupan, creo que tenemos el potencial de producir todo el alimento que necesitamos en los hermosos y ricos paisajes naturales que ya poseemos.”

Samuel Thayer, forager, Rewild Yourself Podcast Nº2

Para leer al ladito de:

“El granjero y el obstetra representan la devastación de la madre tierra y la devastación  de la madre corporal, que van juntas y se interrelacionan”, Michel Odent.

Feminismo·Maternidad

Basta de Baby Showers

De embarazada entendía muy poco de lo que vendría después, para mí el parto fue verdaderamente el cruce de un umbral, el paso al otro lado, y nada de lo que pude leer, conversar e imaginar respecto a la maternidad me parece hoy que tuviera mucho que ver con la realidad de este lado del espejo.

Aún así, los baby showers me resultaban algo zonzos y no quise tener uno. “Es celebrar la llegada del bebé”, me decían. Eso prefiero celebrarlo cuando el bebé efectivamente llegue, pensaba, con temores de primeriza. “Es juntarte con tus amigas a comer cosas ricas y que te den regalos”. Juntarme a comer puedo hacerlo cualquier día. Y que me den regalos quienes lo deseen, no las invitadas a un baby shower porque están obligadas por los usos y costumbres…

Eso pensaba antes y hoy pienso tanto más. Pienso que lo último que necesita una mujer embarazada es un encuentro edulcorado que celebre su maternidad inminente con juegos infantilizantes intercalados con algunas historias tétricas de los partos de las madres presentes (relatos tantas veces cargados de una total falta de conciencia de los derechos de la mujer, del recién nacido, de lo que debería ser un parto y de lo que es la violencia obstétrica). No hay nada menos preparatorio para la maternidad que una tarde de anécdotas anodinas y apertura de regalos mientras te atiborrás de cupcakes. Cuando volvés a tu casa y ves el cuarto del bebé repleto de bolsas y chucherías, te enceguece la bovina tranquilidad de que “ahora estoy preparada para recibirlo de la mejor manera”. Si eso nos es comerse el verso de la sociedad de consumo, qué más?

Lo que tu hijo recién nacido necesita no está ni por asomo adentro de esas bolsitas perfumadas con las falsas promesas de la publicidad. Lo que tu hijo necesita sólo se lo vas a poder dar vos, con cada minuto de tus días y con cada milímetro de tu cuerpo. Con un nivel de entrega y dedicación, y con una necesidad de contención por parte de tu entorno, para los que muy mal nos prepara toda nuestra historia previa de mujeres occidentales, posmodernas, cosmopolitas e individualistas. Y descubrir todo esto sola, a contra corriente de lo que te decían que era la maternidad, y de lo que muchas veces te dirán los médicos, familiares y amigos -mientras un bebé diminuto llora en tus brazos y no sabés por qué- es muy duro.

Podemos generar otros espacios. Hablar honestamente con nuestras amigas, hermanas, tías, primas, abuelas y sobrinas que son o van a ser madres. Establecer lazos de sororidad. Las mujeres nos merecemos una ceremonia de preparación para la maternidad mucho más digna que esta. Mientras tanto, basta de baby showers.

 

Poesía

Nutricia

Soy líquida
nutricia
la naturaleza existe,
podemos ser animales
no es insulto, es Vida,
belleza de caos, sudor y amor.

El placer no tiene nombre
las palabras te aprietan el cuello
como el collar del perro.

Él también olvidó el camino
de vuelta a su hogar.
No hay camino de migas que nos salve
el tiempo gastó la ruta
ya no hay sendero, hay fosa
y en el fondo nadan las serpientes.

Lecturas

La domesticación y los hombres pequeños

“Y un día divisó una hilera de casas nuevas; entonces se asombró y dijo: “¿Qué significan esas casas? ¡En verdad, ningún alma grande las ha edificado como símbolo de sí misma!- (…) ¡Y esos aposentos y desvanes! ¿Pueden ahí entrar y salir hombres? Me parecen hechos para gusanos de seda, o para gatos golosos, que quizás se dejan también comer.

Y Zaratustra se paró a reflexionar. Por fin dijo con tristeza: “¡Todo se ha vuelto más pequeño! Por todas pares veo puertas más bajas: el que es de mi especie aún puede quizá pasar por ellas, pero… ¡tiene que agacharse!

Así habló Zaratustra

Friedrich Nietzsche

Maternidad·Poesía

Hacete árbol

Hacete árbol
Ojos verdes parpadeando a contraluz
Hundí los tobillos en el fango: no hay temor. Brotan las raíces que penetran la tierra.
Llega la frescura como la risa de un niño al tocar el agua.
Nutre napa subterránea
Donde el pensamiento perdió su nombre
No hay memoria de la tala
Pero gotean salvia las heridas.

El camino se desanda solo
O quizás no más: él ahora siempre de tu mano.
El dividuo, el insujeto, el humanimal ojos de noche estrellada.

El cántaro al fin rebalsó
Y se hizo añicos
Trozos de arcilla húmedos que vuelven a fundirse con la tierra
Cumplen su ciclo
No sabías que ibas a romperte
Pero no lo cambiarías por todos los vendajes del mundo.

Árbol sin corteza
Brisa nueva de clorofilas
Madera firme y dócil
Madera madre de cunas
Madera tibia mecedora
Cruje bajo la luna
Madera abraza madre
Madre deviene árbol.