Poesía

Confinamiento

Soy tierra cuarteada

el sol fatigó mis esquinas

ya no queda siquiera el polvo,
sólo terrones secos y mudos.
El cantaro rebalsó.
No sabía que luego vendría la sequía,
los pedazos de loza astillándose en el suelo
y nadie que sepa qué hacer con ellos.
Otra vez, el helado pierde su sabor en mi boca.
Los sonidos dejan de hacer eco.
Se secan mis pupilas perdidas en no sé qué.
La vida me pasa por delante como un tren vacío.
No sé en qué estación subirme,
no sé en qué estación bajarme,
solo sé que no puedo seguir acá.
¿Dónde queda el país en el que pueda respirar?
¿Dónde quedó la que yo era
y cuándo empezaré a conocer la que voy a ser?