Maternidad·Poesía

La charla

Soñamos una vez juntos
bajo los brazos verdes
de un paraíso viejo,
yo anudaba mis pañuelos,
la hierba pintaba tus ojos calmos.

Encontré tras una nube
las palabras que faltaban
y mi corazón brotó dócil
como gorrión en tu palma.

Sonreiste levemente,
yo abría las ventanas,
al fin el cántaro rebalsaba
y el agua corría por mis piernas.

Hundimos las manos
en la masa del tiempo,
y las raíces abrieron
las yemas de los dedos.

Ya no quedan migajas
de sombras o sospechas,
ya barrimos las hojas
secas de las puertas.

Sólo quiero sentarme,
muy quieta a tu lado,
a respirar en la brisa
y saborear lo planeado.

 

Recordando LA charla, más de cuatro años atrás…